Lucha Obrera en Sidor.

Se acrecientan los conflictos de clase en Venezuela.

            Desde el día 18 del mes en curso los trabajadores de las diferentes áreas de la empresa Siderúrgica del Orinoco, Alfredo Maneiro, han estado realizando protestas y paros ante la agravación de la crisis que padece la industria sidero-metalúrgica en el país, el empeoramiento de sus condiciones laborales, la falta de respuesta positiva por parte de la CVG a sus planteamientos y exigencias y a la situación económica crítica que atraviesa en líneas generales toda la República Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, se equivocaría quien pensara que esta es una crisis que viene nueva y que no posee precedentes importantes que demuestran que estas paralizaciones por parte de los obreros de Sidor se encuentran más que justificadas y responden a una completa falta de acción por parte de la Revolución Bolivariana para solventar la pésima condición en la que se encuentran los trabajadores que fungieron como bastión de primer nivel en la defensa del proceso chavista cuando las conspiraciones, golpes y paros patronales de la oposición desde Abril de 2002 en adelante.

Porque la situación crítica que atraviesan los obreros de Sidor supera las simples reclamaciones salariales (ya de por si más que legítimas para emprender acciones enérgicas de protesta). Para el 2021 se presentaron según denuncias de los mismos trabajadores siderúrgicos cuatro accidentes importantes que, aunque solo provocaron daños materiales, pudieron terminar resultando catastróficos para la seguridad e integridad física de los obreros.

Por ejemplo, el 09 de mayo de 2021 se presentó un derrame de acero líquido por la filtración de horno cuchara número 2. El 30 de mayo se registró otro derrame similar en horno cuchara número 15. El 29 de diciembre se informó de una rotura en un cucharon de las Acería de Palanquillas con 150 toneladas de acero líquido. Este último accidente aconteció una semana antes; el 22 de diciembre de 2021. La información fue ofrecida al Correo del Caroní por Carlos Ramírez, delegado de prevención.

Por su parte Cesar Soto, delegado sindical de Sidor afirma que: “Desde 2010 no nos entregan implementos de seguridad como corresponde y reza la contratación colectiva: cinco camisas y tres pantalones cada seis meses. Las botas las entregan una vez que sufren desgastes. Los trabajadores de Sidor trabajan con reciclaje de mascarillas, los obligan a trabajar sin botas y el que se niegue a trabajar es sustituido”.

Se denuncia la inexistencia de medidas adecuadas de seguridad para los obreros y la inexistencia de listines de pago, lo que impide que se indemnice adecuadamente a los trabajadores y sus familiares que padezcan algún tipo de accidente. Por ejemplo, Ernesto Carrillo, que falleció el 26 de enero de 2020 realizando labores de inspección y que murió al caer al vacío, en el área de preparación y moliendas en planta de pellas: “Hasta ahora, por no tener un listín de pago, no le han cancelado a la familia los años de servicio en la empresa. Hubo otro trabajador con aprisionamiento de pies en barra y alambrón porque no contaba con las botas de seguridad”, manifestó Soto.

Afirman además el derrumbe de la capacidad productiva de la empresa; y ofrecen los datos siguientes; realmente alarmantes: 2021 cerró con una producción de 150.970 toneladas métricas de acero líquido en el área de palanquillas y 18.050 en planchones, para un total de 169.020 toneladas métricas. Esto equivale a 3,31% de la capacidad instalada originalmente. Sidor tiene una capacidad operativa anual de 5.100.000 toneladas métricas (TM). La producción de 10 meses de 2021, y que celebró la compañía, representaba apenas 2,5% de capacidad instalada.

También se denuncia la existencia de procesos de jubilación forzada que afectan principalmente a trabajadores que realizan activa vida sindical lo que representaría según los denunciantes represalias por sus actividades críticas ante la situación de deterioro de la compañía que daña gravemente a los trabajadores: desde julio de 2021 hubo al menos 100 casos de jubilaciones forzadas a sidoristas. Salen jubilados con 35 bolívares de prestaciones y 7 bolívares de jubilación mensual[1].

Pero la crisis no se limita a estos procesos de accidentes y jubilaciones forzadas, ni a la falta de equipos. El 16 de marzo del año en curso un grupo de trabajadores que forman parte de Alianza Sindical protestaron ante el portón I de la siderúrgica exigiendo el reintegro de los más de cuatro mil trabajadores que fueron suspendidos desde marzo de 2020 con motivo de la pandemia de COVID-19. Denuncian que desde esa fecha se desactivo la ficha de más de la mitad de la plantilla de Sidor y pese a la normalización de la situación sanitaria en los últimos meses, no ha existido política ninguna de reenganche del personal temporalmente cesado[2]. 

Esta situación genero ya protestas enérgicas de parte importante de la Clase Trabajadora que labora en Sidor, paralizando la acería de palanquillas y planchones como medida de presión por el incumplimiento de la entrega de los bonos de 30 dólares cada 15 días que se entrega a los trabajadores activos. Según los huelguistas contaron con el apoyo del resto de los trabajadores de la empresa, transporte y personal de cocina. Se exigía además del pago de los bonos, un aumento salarial, y que los bonos tengan impacto en los salarios, vacaciones, y prestaciones y utilidades. Denunciaban también la falta de atención médica adecuada, la falta de prestación de servicios en las clínicas y el incumplimiento de la cláusula de HCM. El Gobierno rechazo las medidas de protesta, afirmo que la misma clase obrera reactivo los planchones parados y que las acciones de protesta eran medidas de sabotaje que paralizaban el avance productivo que venía logrando la compañía desde hacía dos años. Los huelguistas rechazaron los planteamientos de la Empresa y afirmaron además exigir el retorno de los más de 8 mil trabajadores suspendidos desde comienzos de pandemia[3].

Como puede constatarse es una problemática que viene de lejos. Con una destrucción constante de los derechos y beneficios laborales de los sidoristas y con una completa paralización de la capacidad productiva de una empresa que apenas es capaz de alcanzar cifras de producción de entre 2 a 4 % de su capacidad original instalada.

En las recientes paralizaciones de abril de este año, Edgar Boada, integrante del Comité Ejecutivo de Sutiss (principal sindicato de trabajadores siderúrgicas del país), afirmo que a los trabajadores sidoristas no se les ha realizado aumento salarial acorde con el decreto gubernamental, que llevan desde 2018 luchando porque se realice un arqueo en la nómina tras calcular que existe hasta un 80 % de diferencia con respecto a otras empresas de la Corporación Venezolana de Guayana y que desde esa fecha no se reciben los listines de nómina, lo que permite constantes irregularidades en los pagos.

Jimmy Gil, obrero ferroviario de Sidor, afirmo por su parte que hay más de 12 mil trabajadores desactivados, solo 3 mil en activo y que a estos últimos le pagan salarios miserables. Afirmo igualmente que hay 3700 trabajadores en espera de jubilación legal que padecen una constante discriminación y apenas reciben el 5 % que les debe pagar la empresa. Critico que existen jornadas de 13 a 14 horas de trabajo, pero pagadas como jornadas de 8 horas y fijos diurnos y no reciben pago de sobretiempo[4].

Como respuesta a las exigencias presentadas por los trabajadores en las recientes protestas que han paralizado Sidor; la empresa anunció el pago complementario con retroactivo por el aumento salarial correspondiente. Así mismo un bono de entre 500 y mil bolívares. Sin embargo, los trabajadores rechazaron las propuestas presentadas, no solo por no atender todas las exigencias presentadas, sino por aceptar de forma muy endeble las que toman en consideración. Afirman que el pago de los supuestos retroactivos se realiza sin presentar la maqueta con la explicación de conceptos utilizados en la hoja de cálculo y que lo hasta ahora pagado por la empresa no corresponde con el Contrato Colectivo. También rechazaron el bono al no formar parte legal y contractual de los beneficios salariales. Rechazaron que no se haya tomado en consideración las exigencias sobre la situación de los casi cuatro mil trabajadores en edad de jubilación con los años de servicio adecuados para acceder a la misma, creando la figura de prejubilados, mientras a otros los jubilan de forma forzosa y existen calificaciones de despido completamente improcedentes. También critican que pese a toda la lucha contra la tercerización entre el 70 al 75 % de las operaciones se realizan por medio de chamba juvenil bajo la figura de contratados[5].

En medio de estas protestas, se anunció la sustitución del Ministro José Biomorgi, de la cartera de Industrias y Producción Nacional y su reemplazo por Juan Arias. Los Sindicatos se pronunciaron inmediatamente sobre el particular. Sutiss informo que respaldan la designación de Arias como Ministro de Industrias y Producción Nacional, que forma parte de la Clase Trabajadora y que la clase obrera de Guayana y particularmente Sutiss estarán empujando el cordón productivo de Guayana para mejorar la situación social de los trabajadores y el país en general. Sin embargo, dejo claro que se mantendrán vigilantes, porque los últimos cuatro años han sido los de los peores ataques contra las condiciones de vida, la dignidad, los derechos y los beneficios de los sindicatos y los trabajadores y por ello existe un rechazo total contra la CVG y Sidor.

La Interseccional de Trabajadores de Guayana por su parte declaro que fue un simple reciclaje de ministros y que Arias ya había ocupado el mismo cargo y la presidencia de la CVG en 2016. Que el problema en Venezuela es estructural y que hasta que este no sea solucionado seguirá la agudización de la crisis[6].

Por sus medios oficiales el Estado afirmo que comenzaron las reuniones para solventar el problema salarial y las demás exigencias de los trabajadores sidoristas. Que se conformaron las Mesas de Revisión Salarial que contaron con la participación del presidente de CVG, Pedro Maldonado, conjuntamente con el vicepresidente de Asuntos para el Trabajo del ente regional, José Gregorio Villarroel, y el titular de Sidor, Néstor Astudillo. En las reuniones también tomaron parte los Consejos Productivos de las Trabajadoras y Trabajadores (Cptt) de Sidor, y la Milicia Obrera. Se jactaron que con el apoyo de la Clase Obrera se han logrado poner en marcha hasta 15 plantas productivas; que como vimos al comienzo, es una idea rechazada por los trabajadores que afirman que la producción está por debajo del 5 % de la potencialidad real de la empresa[7].

Sin embargo, no se ofrecieron detalles de los supuestos convenios alcanzados entre los participantes en las conversaciones de la Mesa de Revisión Técnica Salarial, de la cual solo se sabe que sería una propuesta de revisión salarial con incidencia en los beneficios de la Clase Obrera.

Independientemente de cómo culminen las conversaciones entre los trabajadores de Sidor y las autoridades del Estado y la CVG debe quedar claro que las luchas obreras que se están presentando desbordan el marco de una sola empresa y poseen incidencia en todo el tejido productivo de Guayana y de impacto a nivel nacional.

Tenemos el claro ejemplo de los trabajadores del Complejo Nacional Siderúrgico Planta Casima en Puerto Ordaz exigiendo el pago adecuado de los salarios acorde al aumento presidencial y una auditoria para vigilar las irregularidades existentes. Protestan por las políticas de represalia de la empresa que, entre otras cosas, han suprimido o limitado el derecho de los trabajadores a comida, transporte y acceso a planta[8].

Así mismo los trabajadores de Bauxilum exigen el pago del incremento salarial de 1714 % realizado por el Presidente de la República. Impedir el desconocimiento del HCM. Mantener las vacaciones pagadas y reconocidas. Asegurando que hasta que sus exigencias sean escuchadas mantendrán las protestas ante el portón de la compañía[9].

Seguía en marcha la convocatoria para una gran marcha de protesta contra las políticas contrarias a los intereses de los trabajadores que sería realizada por los obreros de las distintas industrias que forman parte de la CVG exigiendo libertad sindical, aumentos salariales válidos, eliminación del memorándum 2792. Estaba convocada para el Lunes 25 de abril de 2022[10]. Y en efecto la marcha se realizó contando con la participación de trabajadores de todas las empresas que forman parte de CVG exigiendo la reintegración de los trabajadores suspendidos por la Pandemia, los cuales apenas cobran entre un 20 a un 30 % del salario normal acorde a sus contratos colectivos; pese a las promesas realizadas por las autoridades de respetar el acceso de estos trabajadores al sueldo íntegro, incluyendo las bolsas alimentarias. Se hizo hincapié en que el paro que sacudió Sidor en estos días era para hacer respetar la contratación colectiva y la presentación de los listines de pago que la CVG ha eliminado en las distintas empresas de Guayana. Exigieron el respeto a la autonomía sindical, la supresión total del Memorándum 2792 que destruye los contratos colectivos de los trabajadores y el pago de un salario capaz de satisfacer las necesidades de los trabajadores y su grupo familiar. Llamaron a participar masivamente en la Gran Marcha Obrera Nacional para el 01 de mayo[11].

 



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